martes, 10 de noviembre de 2009

Mi ESTRENO con la FLACA: Maliaño - Solares - Hermosa - Liérganes - La Cavada - Embrambasaguas (28-10-09).




INFORMACIÓN BÁSICA:

- Longitud: 43 km.
- Desnivel acumulado: 490 m.
- Dificultad: Baja. La carretera entre Maliaño y Solares, y a la vuelta entre Hoznayo y Solares con bastante tráfico. La subida más destacada entre Solares y Liérganes, por Hermosa, corta y muy llevadera (por lo menos para ir al ritmo que voy yo).



Hace ya 15 días que estrené la flaca. Había quedado con Rami para hacer montaña, pero en el último momento me dijo que llevara la bici nueva, que aunque él iría con la de mtb haríamos todo por carretera; y yo como una niña con zapatos nuevos que más quería.

Al final nos acompañó también un vecino de Rami, Chuchi, y menos mal, porque Rami tenía la mala intención de llevarme a subir Alisas o Peñacabarga, pero como a Chuchi se le atragantan las cuestas decidió cambiar el recorrido. No me queda nada todavía a mi para ir a Alisas o Peñacabarga, cuantos km por hacer y puertos por subir; ufff, me canso sólo de pensarlo.

Quedamos en Maliaño y fuimos por Astillero hasta Solares. Allí nos desviamos hacia Hermosa y Liérganes, en el trozo con las vistas más bonitas de todo el recorrido. Se sube a un alto donde se pueden contemplar bonitas vistas de Peñacabarga y las tetas de Liérganes.



A media subida hicimos una parada en un camino que salía a la derecha en una curva para hacer unas fotos.



Allí tuvimos que negociar duramente con unos "feroces" perros que defendían su territorio, pero que tras un intercambio de caricias y lametones nos dejaron pasar. En vez de "tuvimos que negociar", tendría que decir "tuve que negociar"; las negociaciones con los animales de cuatro patas siempre me tocan a mi (si son animales de más patas y que hacen telas de araña siempre dejo que alguien vaya delante mio "limpiando" los caminos).



En la Cavada hicimos otra pequeña parada para hacer algunas fotos al arco de carlos III, y tras ella seguimos nuestro camino por Navajeda, Entrambasaguas y Hoznayo, para llegar de nuevo a Solares y volver sobre nuestros pasos.



La ruta está bien para dar un paseo sin complicaciones desde Santander o Maliaño, pero las zonas de carretera nacional paralela a la autovía llevan bastante tráfico. Es una de las cosas en las que más he notado la diferencia con la bici de montaña, aquí tienes que ir todo el rato pendiente de los coches, no puedes ir con tanta relajación como por el monte. Hay menos tiempo para charlar tranquilamente con los compañer@s.

Como aspecto positivo las sensaciones sobre la bicicleta, la velocidad que se coge, lo poco que te cansas, lo rápido que pasan los kilómetros y como sube la velocidad media con respecto a la mtb. Y luego al llegar a casa, no tener que lavar la bici de arriba a abajo.

La bici muy cómoda, he llevado mejor de lo que pensaba la diferencia de postura por el manillar y sólo he tenido un "pequeño" problemilla en una curva que casi cogo recta. Tendré que ir con más cuidado, a ver si no me despeño con la mtb y lo voy a hacer con la de carretera.



EN RESUMEN: Que me ha encantado las "sensaciones" con la bicicleta de carretera y estoy deseando que mejore un poco el tiempo para volver a salir, a ser posible por carreteras con menos tráfico.

Agradecer a Rami y a Chuchi que me acompañaran con sus bicicletas de mtb a estrenar la flaca.


APUNTE CULTURAL DE LA JORNADA: Como bien me recordó Rami durante la ruta, en la Cavada hubo unas instalaciones de altos hornos conocidos como la Real Fábrica de Artillería, que durante dos siglos (entre 1622 y 1835) fue la mayor productora de elementos artillería y munición de hierro destinados a la defensa del imperio español.

Aquí os pongo el enlace de dos vídeos de Youtube por si a alguien le interesa conocer algo más sobre el tema:





viernes, 6 de noviembre de 2009

Mi pasión por la BICICLETA: Ahora también con la FLACA.

Siempre me ha gustado la bicicleta. No tengo muchos recuerdos de cuando era niña, pero entre ellos recuerdo perfectamente dos cosas: el día que aprendí a andar en bici con 4 años y el día que aprendí a nadar. Siempre supe que nadar nunca iba a ser lo mío, y todavía al día de hoy en la piscina siempre soy la calle más lenta, me ganan hasta las abuelas de 70 años. La bicicleta sin embargo, siempre se me dio bien, era la niña que más corría de todo el pueblo y había pocos niños que subieran la cuesta más rápido que yo.



Todos los veranos de mi infancia los pasé en mi pueblo en Zamora, tres meses al año en los que sólo me separaba de la bicicleta para comer y para dormir, el resto del día lo pasaba subida en la bici o muy cerca de ella. Tuve 3 bicicletas BH: pequeña, mediana y grande. A la pequeña y mediana se le podía subir el sillín y te valían para un montón de años, no como las bicis de ahora que sólo le duran al niño 1-2 años y se le quedan pequeñas (mi sobrino de 5 años ya lleva 3 tamaños diferentes de bici, tantos como tuve yo en 20 años, y dos más que mi madre, que sólo se pudo comprar su primera bicicleta a los 25 años con el dinero equivalente a 2 meses de trabajo, 3000 pesetas de aquel entonces). En el pueblo todavía tengo dos de esas bicis y todavía funcionan, la próxima vez que vaya les tengo que hacer unas fotos. La verdad es que todavía rueda hasta la bicicleta de mi madre, pero ya no la tenemos, se la dio a un vecino del pueblo (es una pena, a mi me hubiera gustado conservarla, soy una sentimental).



Como recuerdo aquellos días de verano con la bici siempre esperando en la puerta, dispuesta para ir a comprar el pan, a casa de mis tíos, a ir al río a pasar la tarde...

Cuando se acababa el verano volvía a Santander y me despedía de la bici hasta el verano siguiente.



Incluso tuve una temporada que de mayor quería ser ciclista. Me encantaba el ciclismo. Me pasaba las tardes de verano pegada a la televisión viendo la Vuelta a España y el Tour de Francia. La de buenos ratos que pasé viendo a Perico Delgado, Alvaro Pino, Marino Lejarreta, Laudelino Cubino... Como disfrutaba mientras ellos subían los puertos con cara de sufrimiento, a veces lloviendo, con frío.... Que recuerdos:



Siempre me gustaron todos los deportes y creo que he ido picando de todos pero sin dedicarme nunca en serio a ninguno: fútbol, baloncesto, tenis, paddel, ping pong, bagminton, natación, footing, patines en línea.... Pero siempre ha habido uno que aunque lo tuve abandonado durante muchos muchos años ha sido mi preferido: el ciclismo.

Cuando crecí cada año fui pasando menos tiempo en el pueblo y más en Santander, con lo que poco a poco fui cogiendo menos la bicicleta, y así estuve casi 10 años sin apenas coger la bici. Y cuando iba al pueblo ya nada era lo mismo: los 8 km que había de mi pueblo al río ya se me hacían muy largos para hacerlos en bici, necesitaba mucho tiempo, me cansaba y ya tenía coche que era mucho más rápido y descansado; ya sólo utilizaba la bicicleta para desplazamientos muy cortos, y a veces ni eso y me iba andando.

Hace 3 años una compañera de trabajo y una amiga de ella me liaron para andar en bici así que me compré una bicicleta de montaña. No sabía si la iba a utilizar mucho así que para empezar y dar algún paseo me compré una bicicleta de montaña sencilla y barata. Con estas chicas sólo fui un día en bici por Ontaneda y la bici se quedó medio olvidada en el garaje.



En los últimos años y también gracias a una compañera de trabajo descubrí algo que en seguida también me apasionó: el senderismo y el monte. Es una ventaja de no tener trabajo fijo e ir cambiando de un lado para otro, conoces mucha gente y aprendes y descubres muchas cosas interesantes. Recuerdo la primera ruta de senderismo que hice, de Marrón a la Bien Aparecida, una ruta que ahora me parece muy sencillita pero que por aquel entonces fue mi Everest particular. Al día siguiente después de salir de trabajar nos fuimos a dar la vuelta al Buciero, que también me costó lo suyo, necesité varias paradas para tomar aire con la escusa de hacer fotos o beber agua. A esas dos rutas siguieron muchas otras caminatas por Cantabria, dos visitas a Pirineos y muchas ganas de hacer un montón de rutas que todavía no he hecho pero que aún tengo en mente.

Hace año y medio descubrí un foro en internet: forocantabriamtb. Organizaban rutas, ponían fotos y simplemente leyendo se podía intuir el buen ambiente que había. Gracias a este foro descubrí que se podían juntar el monte y la bicicleta de montaña, y que la bici no era sólo para la carretera y caminos sencillos, con ella se podía llegar a muchos más sitios. Poco a poco fui perdiendo la vergüenza inicial y participando en el foro, acudiendo a rutas y apasionándome cada día más por la bici de montaña. Como la bici anterior se me quedaba corta cambié la bici por otra más preparada para meterla por todas partes y hacer rutas más complicadas.

Y ahora, como algunos de mis compañeros de foro se han pasado al "lado oscuro" como alguno de ellos dicen, y dado que siempre me ha gustado la carretera pero me daba algo de miedo, me he decidido también a probar con la bici de carretera a ver que tal. Creo que se me va a dar mejor que la montaña, no hay barro, no hay piedras, no hay que lavar tanto la bici.... Pero también creo que no la voy a disfrutar tanto como la de montaña, a los lugares que llegas con la mtb no te lleva la flaca.

Aquí os presento a mi nueva niña, es más delgadita y blanquita que la otra, pero que espero me de tantas alegrías y buenos ratos como la gordita. Tendré que repartir mi tiempo entre las dos para que ninguna se ponga celosa.



La bici la estrené en el carril bici del aeropuerto ya que no sabía como iban los cambios ni como agarrar el manillar "curvado". Nada más cogerla casi me caigo. Estaban arreglando el circuito, pintando y asfaltando algunos tramos. En una curva tenían cortado la zona del carril para las bicis y sólo se podía pasar por la de los peatones, que se me hizo muy estrecha y casi salto el bordillo y me doy un paseo por la hierba. Como se suele decir la cabra siempre tira al monte.

jueves, 29 de octubre de 2009

Senderismo: III Ruta Ribamontán al Monte (25-10-09).





INFORMACIÓN BÁSICA:

- Longitud: 16 km.
- Desnivel acumulado: 400 metros.
- Dificultad: Baja, aunque hay una cuesta que a más de uno se le hará demasiado larga. En época de lluvias hay zonas muy embarradas en las que hay que tener cuidado con no caer, especialmente en las bajadas.

El pasado fin de semana me tocó de nuevo ponerme las botas de montaña, en esta ocasión para ir a la III Ruta Ribamontán al Monte. Me había enterado que organizaban esta ruta por una compañera de trabajo, y junto con amigas de ambas nos apuntamos a hacerla. Además de que la marcha era gratuita, al finalizar había comilona (cocido), lo que hacía más apetecible la caminata.

Toda la noche había estado lloviznando, pero el domingo amaneció sin lluvia aunque con el cielo amenazante. Chubasquero, capa, polainas y un paraguas me acompañaron en la mochila por si acaso se torcía el día; por fortuna no me hicieron falta.



La ruta partía de Omoño, desde la iglesia de San Andrés, a las 10 de la mañana, así que no nos hizo falta madrugar. Además el día anterior había sido el cambio de hora y pudimos descansar un poco más.

Había bastante gente. No puedo decir un número aproximado porque soy muy mala haciendo estos cálculos; pero si que puedo decir que había gente de todas las edades, desde niños a personas de la tercera edad, incluso varios perros de diferentes razas y tamaños.



Toda la ruta discurrió por carreteras secundarias y pistas, en algunas de las cuales se acumulaba bastante barro y agua ya que había estado lloviendo en los días previos. Especialmente una bajada ya casi al final de la ruta se hizo complicada por la fuerte pendiente y la acumulación de barro que la transformaron en una peligrosa pista de patinaje. Parecía que a las botas de montaña le habían acoplado las ruedas de los patines.

A mitad de ruta nos dieron un avituallamiento de agua, manzana y un bollo.

La única subida importante del día nos dejaba una grata sorpresa y recompensa, unas bonitas vistas de Santander, la bahía y el faro.



Tras 4 horas de caminata, y pasar por los pueblos de Hoz de Anero y Villaverde de Pontones, llegamos de nuevo a Omoño donde ya estaban preparadas las mesas para comer. Nos sirvieron cocido y costilla, y aunque son platos que no es que me entusiasmen precisamente, tengo que reconocer que estaban riquísimos. Un 10 para l@s cociner@s.

Al terminar nos dieron publicidad sobre una ruta que van a organizar para el día 14 de Noviembre en el monte Hijedo. En la página web de dbgespaciosnaturales, que son los que la organizan, no está aún anunciada pero no creo que tarde mucho. Tendré que estar atenta.
http://dbgespaciosnaturales.com/inicio.aspx.



* ¿Y ESTA RUTA EN BICI?. Una "deformación profesional" que tengo ahora que ando en bici, es que vaya andando o en coche, estoy siempre mirando caminos y sitios por los que poder ir en bici. En esta ruta en cada tramo iba pensando, ¿y venir en bici por aquí?. La ruta en sí no tendría ninguna dificultad para hacerla en bici si no fuera por el barro tipo arcilloso que se acumulaba en algunos de los caminos y hacía complicada alguna bajada. Con las botas de montaña bajaba patinando, así que con la bicicleta habría bajado rodando. Conclusión: Ruta que se podría hacer en bici, pero preferiblemente con terreno seco.





En youtube he encontrado un vídeo interesante de esta misma ruta el año pasado, en el 2008 y por lo que se ve tuvieron algo mejor tiempo que nosotros. Este vídeo da la casualidad que es de un compañero del forocantabriamtb, Jamabicis. La vida es un pañuelo.