Mostrando entradas con la etiqueta animales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta animales. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de marzo de 2010

Ruta MTB con un MASTÍN de ARIJA (07-03-10).

El día de la QDD del foro en Arija hubo un invitado muy especial que nos acompañó durante los 44 km de ruta. Cuando estábamos en Arija preparándonos para salir y descargando todavía las bicis de los coches, apareció por allí un simpático mastín que una vez que comenzamos a rodar se vino detrás nuestro. Pensé que nos seguiría un rato y luego daría la vuelta, pero no, completó la ruta con nosotros.

Es curioso que un animal que no nos conocía de nada sea capaz de acompañarnos durante tantos kilómetros, y todo ¿para qué?. ¿Por comida?, no creo que compense hacer tantos kilómetros a cambio de unas galletas y restos de bocadillos, yo por lo menos no lo haría. ¿Cariño?, no se si unas caricias de vez en cuando compensan tantas horas de esfuerzo, que fueron 6,5 horas pedaleando. ¿Compañía?....

Ya en la recon anterior hubo dos perros, uno también un mastín, que hicieron la ruta entera con nosotros. Y otros foreros dicen que en alguna ruta le ha seguido todo el tiempo hasta una cabra.

La verdad es que los alrededores de Arija están llenos de perros encantadores. En todos los pueblos por los que he pasado han salido varios perros, algunos bastante grandes, pero todos muy cariñosos (ganas me han dado de llevar alguno para casa, pero no se que opinarían mis gatas y como ya van para mayores no quiero que se estresen).

Este es el mastín en cuestión, un mastín anónimo del que no sabíamos ni su nombre, y que sin pretenderlo se convirtió en el mejor protagonista que la ruta podía tener.



La continuación del post es una crónica de la QDD a través de los ojos de esta preciosidad.


CRÓNICA QDD MARZO POR UN MASTÍN.

Arija, 07 de marzo de 2010, 08:00 a.m, una mañana de domingo más, con el mismo frío que el resto de la semana, y las calles todavía desiertas.

08:45 a.m. ¿Pero qué pasa?, ¿qué hacen tantos coches y tanta gente en mi pueblo?, y todos traen cosas con dos ruedas. Tendré que investigar.

Parecen majos, algunos me llaman y cuando me acerco me acarician. Ahora van todos a hacerse una foto junto al ayuntamiento. Luego se empiezan a mover subidos en esas cosas de dos ruedas, parece que cogen carretera a Bimon. ¿Tengo algo que hacer esta mañana de domingo?, que yo recuerde no, así que.... me voy con ellos.

Ese día fui el centro de todas las miradas, recibí un montón de atenciones y me hicieron muchas fotos que voy a comentaros un poquito.


Aquí estoy en un tramo de carretera en los primeros kilómetros de ruta. Muchos se habían escapado e iban por delante, yo estaba en tierra de nadie, esperando a que llegaran los rezagados. Quería ejercer de buen anfitrión y que nadie se perdiera.



Enseguida fueron llegando los retrasados. Algunos habían pinchado, otros no podían con la cuesta y otros habían perdido tiempo haciendo fotos.



A ratos me salía al verde, que estaba más blandito y las almohadillas de mis patas lo agradecían. No se porque pero ya intuía que podía ser una larga caminata y contra menos pisará el asfalto mejor. Aunque me veáis con la lengua fuera aquí todavía estaba fresco.



Como veis en la siguiente foto el gran protagonista era yo, se molestaban en sacar mi perfil bueno sin importarles que "decapitaban" al humano.



Este foto fue tras salir de la primera zona de bosque, en el primer reagrupamiento. Se pararon a mirar el paisaje con los culos apoyados en el sillín. Yo aposente mi culo en el suelo y a mirar el paisaje también.



Cuando intuí que se iban a empezar a mover de nuevo me puse en posición de salida, que venía una cuesta abajo y no quería que se me escaparan.



En esta tampoco se me ve muy bien, pero es una de mis preferidas. Soy un pequeño punto blanco casi en el medio de la foto. Después del reagrupamiento se lanzaron todos como locos campo a través y cuesta abajo, me costaba seguirlos. En la foto parezco un perro pastor de bikers.



Esta es una de las cosas que más me gustó de la ruta en sí, corretear por el bosque siguiendo las líneas blancas y amarillas. Me encanta correr esquivando los árboles.



En esta casi no se me ve, estoy camuflado entre las ramas. En algunas zonas era fácil seguir a los humanos, había tanto barro que la mayoría iban caminando.



En el Monte Hijedo tuvimos que pasar varias veces un río, y entre río y río, galletas. Una chica muy maja que era la que iba en cabeza de la ruta me iba dando galletitas, debía de fiarse mucho de mi pues me acercaba la mano hasta los dientes.



Como les gustaba a todos hacerme carantoñas. Cada vez que parábamos varias manos se peleaban por acariciarme. Y yo, como mejor amigo del hombre, me dejaba querer.



Aquí volví a pasar dificultades. Tras salir del Monte todos iban muy rápidos, tocaba ir cuesta abajo y el único que parecía hacer esfuerzos era yo, el resto iba como si nada, no movían ni las piernas, y yo venga a correr.



Menos mal que una chica de gafas también muy maja y que iba cerrando el grupo me esperó, se la notaba que a ella tampoco le gustan las bajadas. Llegue a la carretera muerto de cansancio y de sed. Menos mal que cruzando la carretera había un pequeño arroyo y me pude refrescar.



En una campa al resguardo del aire decidieron parar a comer algo. Yo decidí darme una vuelta entre ellos a ver si había alguien dispuesto a darme algo de picar.



Que buena pinta tenía el bocata de estas chicas, se me caía la baba. Me esforcé en poner mi cara más simpática a ver si me daban algo.



Aquí estoy en plan perro guardían custodiando las cosas esas con ruedas que traían estas gentes, las había de todos los colores.



Ser un perro tan majo como yo también tiene sus pegas, no me dejaban ni rascarme en paz, venían a ofrecerme sus restos de comida.



Aquí estaba viniendo del baño. Soy muy vergonzoso cuando hay tanta gente y me había retirado tras unos matojos para hacer mis cosas.



La chica que dirigía la ruta se puso en marcha y todos se pusieron a seguirla en línea recta. Yo estuve espabilado y pude coger el cuarto lugar.



Y ya no me hiceron más fotos. En el último tramo por carretera hacía tanto frío que ya no se ocuparon ni de sacar la cámara. Cuando llegamos a Arija se metiron corriendo en sus coches y se fueron por donde habían venido. La mayoría ni me dijeron adios.

Espero que vuelvan en otra ocasión, en verano y con menos frío para que no se vayan tan rápido y sin despedirse.

Acabe la ruta muy cansado, como todos ellos, pero mereció la pena, me lo pasé bien. Menos mal que por la tarde me habían dado libre y no tenía que cuidar al ganado. Me pasé toda la tarde dormitando.

Muchas gracias a los fotógrafos que se ocuparon de mi durante toda la ruta. Nunca me habían hecho tantas fotos, me sentí como un top-model.

Hasta otra amigos. Siempre os recordaré.

domingo, 15 de noviembre de 2009

BTT: Con los Pisteros de Maliaño al Caballar (14-11-09).




TRACK GPS DE LA RUTA: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=616729.

INFORMACIÓN BÁSICA:

- Longitud: 64 desde Maliaño, 75 desde Peñacastillo.
- Desnivel acumulado: 760 m.
- Dificultad: Moderada. Las primeras rampas de ascensión al Caballar tienen bastante pendiente y hay que estar muy en forma para subirlas encima de la bici. A tener en cuenta también la longitud.

Este sábado después de casi un mes sin poder coger la mtb debido unos días al mal tiempo y otros al trabajo y compromisos familiares, por fin pude salir al monte.

Con alguno de mis compañeros del grupo de novat@s fui a la ruta que organizaban los Pisteros de Maliaño por el Caballar.



Al Caballar ya he ido en 3 ocasiones anteriores, pero siempre por distintos caminos. Es un monte que ofrece diferentes posibilidades para entrenar bajadas, subidas, más fáciles, más duras, cortafuegos...

Después del carril bici los Pisteros nos enseñaron un camino que no conocía y que sirve para enlazar con Sarón sin tener que salir a la carretera general que tanto tráfico lleva siempre. Lo malo de este camino es que tiene varias cuestas empinadas, pero también nos sirve para calentar antes de llegar al Caballar.



En esta ocasión la subida al Caballar la hicimos por las rampas más duras, que en otras ocasiones había recorrido en sentido contrario, es decir bajando. Recuerdo que la primera vez que bajé por allí alguien comentó que había gente que la hacía al revés, y yo dije: "Imposible, por aquí es imposible subir". El sábado comprobé que no hay casi nada imposible. A mi todavía me falta para poder hacer toda la subida montada en la bici y sin parar, pero los más fuertes la subieron sin grandes problemas.



Una vez superadas las duras rampas del inicio, la subida se suaviza, y tras unos km de pequeñas subidas y bajadas, una rápida bajada nos conduce al carril bici de Puente Viesgo que nos lleva de vuelta a Sarón. Desde allí Rami y yo volvimos por la carretera general pues se nos hacía tarde, y así nos ahorramos alguna que otra cuesta.



La ruta la terminé bien. En total desde mi casa me salieron 75 km que es casi el doble de lo que suelo hacer habitualmente. La media fueron 15 km hora que también es más de lo que suelo hacer habitualmente, 10 km hora. El desnivel no fue mucho y casi la mitad de la ruta es por carril bici así que no me encontraba cansada y sólo tuve alguna pequeña molestia por el sillín. Al día siguiente, en una ruta que había preparado de senderismo era cuando iba a pagar el "exceso" de la ruta con los Pisteros.

Agradecer a los Pisteros la ruta, y la paciencia con los que vamos más despacio.






ANÉCDOTA PERRUNA DE LA JORNADA:

Nunca antes habían estado mi pierna y mi brazo izquierdos dentro de las fauces de un bicho tan grande.



En una subida antes de llegar al Caballar había un perro enorme en una finca detrás de una valla. No ladraba y movía la cola amistosamente. Uno a uno fueron pasando mis compañeros y el perro cada vez se acercaba más a la valla. Justo cuando voy a pasar yo, Ruben iba delante mío llama al perro y este obediente pasa por debajo de la valla y sale al camino. Como se movía lentamente y no ladraba decidí pasar a su lado sin apearme de la bici. El perro cada vez más cerca y justo cuando estoy pasando a su lado se agacha y mete mi pierna izquierda en su boca. Aunque se le veía en plan juguetón intenté no mover esa pierna y parar echando a tierra la otra, no fuera a ser que apretará más de lo debido y parte de mi gemelo se quedara entre sus colmillos. En cuanto paré levantó la cabeza, le acaricié y se me empezó a echar encima y a juguetear "mordisqueando" mi brazo. Me era imposible avanzar porque con la mano derecha llevaba la bici y con la izquierda intentaba apartar al perro, pero no había forma. Por fin Ruben, tras las consiguientes risas, llamó a los demás que bajaron y entretuvieron al perro. Como bien dijo Ruben, parecía "el abrazo del oso".

Como secuela del "ataque": La manga de la chaqueta llena de babas. Nada que una lavadora no pueda solucionar.

Si es que estas cosas me pasan a mi por ir siempre la última. Tendré que esforzarme para dejar de ser el farolillo rojo.



En la foto sale Rami con el perrillo. A mi que soy más bajita me llegaba la cabeza del perro casi al hombro, y medio brazo mio entraba en su boca. No me quiero ni imaginar lo que debe ser que un perro así venga en plan agresivo. Espero que nunca me pase.

jueves, 12 de noviembre de 2009

El colmo de la GLOBERÍA: Pinchar en el rodillo.



Hace unas semanas me he autoregalado un rodillo.

El invierno pasado hizo tan malo que desde octubre hasta abril no cogí la bici ni un solo día. Con el mal tiempo me vuelvo muy perezosa, que si hoy hace frío, que si hoy llueve, que si hoy hay mucho viento, que si los días son cortos y las tardes no dan para nada... Todo son excusas a la hora de salir y coger la bici.

Así que este año me he comprado un rodillo para tener garantizado el hacer algo de "bici" aunque el invierno venga muy crudo y la pereza pueda conmigo. Si bien es verdad que este invierno tengo algo que el año pasado no tenía: amig@s y compañer@s de rutas y eso siempre ayuda a la hora de salir.

El caso es que he instalado el rodillo en el salón con la bici de paseo que ya no uso, y algunos días mientras veo la tele en vez de dormitar en el sofa y perderme el final de la película, me siento en la bici y pedaleo. Todo son VENTAJAS: hago ejercicio, consigo ver la peli entera sin dormirme y encima creo que este invierno ahorraré calefacción, como el piso es pequeño con todo el calor que genero se calienta.

Hace dos días empiezo a dar pedales y al ir aumentando la resistencia en el mando del manillar veo que nada, que aquello no iba. Me bajo pensando que tengo algo mal colocado y cual es mi sorpresa cuando veo que lo que pasa es que tengo la rueda trasera sin aire. Cojo la bomba, inflo la rueda y me pongo a pedalear de nuevo, perdiendo de nuevo todo el aire en apenas un minuto. Conclusión: Habré pinchado.


Quito la bici del rodillo, desmonto la rueda, suelto el neumático y saco la cámara. Inflo un poco y en seguida localizo el pinchazo, así que pegamento, parche y todo solucionado. Y a volver a montarlo todo de nuevo.

Todo este rollo para contar que he pinchado en el salón de mi casa y con la bici en el rodillo, algo que pensaba era imposible. Llevaba varias semanas sin sacar la bici a la calle y ya la había utilizado varios días en el rodillo, así que no creo que fuera un pincho que tuviera ya clavado. Tampoco localizé ningún pincho en la cubierta.



Tendré que interrogar a mis gatas, no vaya a ser que alguna esté utilizando las cubiertas como rascador para afilarse las uñas.


NOTA POSITIVA: Es la primera vez que pincho con ruedas finas, así que me ha llevado bastante tiempo desmontar la cubierta y sacar la cámara (me costó mucho más que con la mtb). Por suerte he podido practicar todo tranquilamente en el calor del hogar. Para la próxima ya puedo espabilar, que como pinche en carretera y tarde tanto en cambiar una cámara...

martes, 10 de noviembre de 2009

Mi ESTRENO con la FLACA: Maliaño - Solares - Hermosa - Liérganes - La Cavada - Embrambasaguas (28-10-09).




INFORMACIÓN BÁSICA:

- Longitud: 43 km.
- Desnivel acumulado: 490 m.
- Dificultad: Baja. La carretera entre Maliaño y Solares, y a la vuelta entre Hoznayo y Solares con bastante tráfico. La subida más destacada entre Solares y Liérganes, por Hermosa, corta y muy llevadera (por lo menos para ir al ritmo que voy yo).



Hace ya 15 días que estrené la flaca. Había quedado con Rami para hacer montaña, pero en el último momento me dijo que llevara la bici nueva, que aunque él iría con la de mtb haríamos todo por carretera; y yo como una niña con zapatos nuevos que más quería.

Al final nos acompañó también un vecino de Rami, Chuchi, y menos mal, porque Rami tenía la mala intención de llevarme a subir Alisas o Peñacabarga, pero como a Chuchi se le atragantan las cuestas decidió cambiar el recorrido. No me queda nada todavía a mi para ir a Alisas o Peñacabarga, cuantos km por hacer y puertos por subir; ufff, me canso sólo de pensarlo.

Quedamos en Maliaño y fuimos por Astillero hasta Solares. Allí nos desviamos hacia Hermosa y Liérganes, en el trozo con las vistas más bonitas de todo el recorrido. Se sube a un alto donde se pueden contemplar bonitas vistas de Peñacabarga y las tetas de Liérganes.



A media subida hicimos una parada en un camino que salía a la derecha en una curva para hacer unas fotos.



Allí tuvimos que negociar duramente con unos "feroces" perros que defendían su territorio, pero que tras un intercambio de caricias y lametones nos dejaron pasar. En vez de "tuvimos que negociar", tendría que decir "tuve que negociar"; las negociaciones con los animales de cuatro patas siempre me tocan a mi (si son animales de más patas y que hacen telas de araña siempre dejo que alguien vaya delante mio "limpiando" los caminos).



En la Cavada hicimos otra pequeña parada para hacer algunas fotos al arco de carlos III, y tras ella seguimos nuestro camino por Navajeda, Entrambasaguas y Hoznayo, para llegar de nuevo a Solares y volver sobre nuestros pasos.



La ruta está bien para dar un paseo sin complicaciones desde Santander o Maliaño, pero las zonas de carretera nacional paralela a la autovía llevan bastante tráfico. Es una de las cosas en las que más he notado la diferencia con la bici de montaña, aquí tienes que ir todo el rato pendiente de los coches, no puedes ir con tanta relajación como por el monte. Hay menos tiempo para charlar tranquilamente con los compañer@s.

Como aspecto positivo las sensaciones sobre la bicicleta, la velocidad que se coge, lo poco que te cansas, lo rápido que pasan los kilómetros y como sube la velocidad media con respecto a la mtb. Y luego al llegar a casa, no tener que lavar la bici de arriba a abajo.

La bici muy cómoda, he llevado mejor de lo que pensaba la diferencia de postura por el manillar y sólo he tenido un "pequeño" problemilla en una curva que casi cogo recta. Tendré que ir con más cuidado, a ver si no me despeño con la mtb y lo voy a hacer con la de carretera.



EN RESUMEN: Que me ha encantado las "sensaciones" con la bicicleta de carretera y estoy deseando que mejore un poco el tiempo para volver a salir, a ser posible por carreteras con menos tráfico.

Agradecer a Rami y a Chuchi que me acompañaran con sus bicicletas de mtb a estrenar la flaca.


APUNTE CULTURAL DE LA JORNADA: Como bien me recordó Rami durante la ruta, en la Cavada hubo unas instalaciones de altos hornos conocidos como la Real Fábrica de Artillería, que durante dos siglos (entre 1622 y 1835) fue la mayor productora de elementos artillería y munición de hierro destinados a la defensa del imperio español.

Aquí os pongo el enlace de dos vídeos de Youtube por si a alguien le interesa conocer algo más sobre el tema:





lunes, 5 de octubre de 2009

BTT: Maliaño - Solares - Liérganes - Cabárceno (28-09-09).



*
INFORMACIÓN BÁSICA:

- Longitud: 55 km.
- Desnivel acumulado: 690 m
- Dificultad: Fácil, carreteras secundarias y pistas en buen estado. Únicamente una subida un poco larga, y alguna otra subida corta pero intensa. Tener en cuenta la longitud, que para quien no esté acostrumbrado a andar en bici se le puede hacer un poco larga.
*
- Atención a: Cerca de algunas casas apartadas nos salieron varios perros, que aunque no nos hicieron nada aparte de ladrar y correr al lado de la bici, pueden dar un gran susto a quien les tenga miedo.


El lunes 28 quedé con Rami del forocantabriamtb para dar una vuelta por la mañana saliendo de Maliaño. Volvimos a dar una vuelta completa a Peñacabarga, esta vez pasando por Astillero, Pontejos, Liérganes, Obregón y Cabárceno.
.

Los primeros 25 km hasta Liérganes se hacen con facilidad, carreteras secundarias y pistas en buen estado con un ligero desnivel de subida muy llevadero. En Líerganes hicimos la primera parada, para comer algo y quitarnos la chaqueta antes de empezar la subida, pues ya empezaba a hacer calor.
.

La subida se me hizo un poco larga. Nada más empezar tuve que parar porque no me había soltado uno de los pedales automáticos y me dió miedo caerme hacia ese lado. Siempre antes de las subidas y bajadas un poco complicadas suelto los pedales porque todavía no tengo confianza con ellos y me da miedo caerme. A mitad de la subida hicimos una parada para descansar y hacer fotos y tras arrancar de nuevo sufrí un poco para conseguir llegar arriba.

Después de subir como siempre toca bajar. Creo recordar que la pista por la que bajamos estaba en buen estado y la bajada no presentaba ninguna dificultad.

Luego varias subidas más cortas, pero que en alguna ocasión me obligaron también a echar el pie a tierra.


Durante esta ruta nos salieron varios perros. Yo no les tengo ningún miedo, es más, me encantan y hasta ahora no me han causado excesivos problemas. De momento todos los que me han perseguido con la bici, al parar e ir hacia ellos se han parado y echado para atrás. El día que no lo hagan igual me llevo un mordisco.

Uno de los perros levantaba del suelo palmo y medio, pero casi me tira. No me había soltado los pedales (siempre que sale un perro me los suelto por si acaso), y el perro se puso a ladrar y a correr a mi lado por la izquierda, yo me fui hacia la derecha y choque mi bici con la de Rami (a punto estuve de tirarle), luego me fui hacia la izquierda pero afortunadamente se desenganchó el pie del pedal y pude poner el pie en el suelo y no caerme. El perro en cuanto paré dejó de correr,

En otro camino había un señor con dos perros, un cachorrillo y uno mayor (supongo que fuera la madre). El cachorro cuando nos vio echo a correr chillando como un loco delante nuestro, creo que presa de un ataque de pánico (para un perro pequeñín ver a dos "humanos" en bici dirigirse hacia él debe de dar más que pánico). Nosotros seguimos detras, y detras nuestro el perro grande ladrando. Tengo que reconocer que aquí si que pasé cierto "miedo" porque cualquier animal puede ser peligroso si defiende a una de sus crías. Afortunadamente la supuesta madre se limito a correr y ladrar. Cuando llegamos a una casa a la derecha del camino, el cachorrillo se fue hacia ella pero salieron otros 5 o 6 perros (no estoy segura del número) que se pusieron también a ladrar. Por si las moscas me bajé de la bici y la puse entre mi cuerpo y los perros. Estos también se limitaron a ladrar.

lunes, 29 de junio de 2009

Las cabras del Cares


Si hay algo que he aprendido haciendo la ruta del Cares es que nunca hay que sacar la merienda si hay una cabra por los alrededores (y mucho menos si hay tres).

Estábamos ya en los últimos kilómetros de la ruta del Cares cuando decidimos hacer una parada para descansar y comer algo. Vimos una zona donde el camino se ensanchaba y decidimos parar ahí. A unos 50 metros había tres cabras subidas a una tapia y dos senderistas dándoles algo de comer.

Dejo la mochila en el suelo y saco de ella un Kinder Bueno, lo empiezo a abrir y de repente me siento observada. Veo a las tres cabras que han saltado la tapia y se dirigen hacia mí. Me intentan quitar mi Kinder Bueno y yo a duras penas consigo esconderlo en mi bolsillo. Como me había sobrado pan de la comida decido compartirlo con ellas, pero cuando lo intento sacar de la mochila las tres cabras intentan meter sus cabezas en la mochila a ver que pueden apañar. Depués de una pequeña disputa con las cabras recupero mi mochila, saco el pan y les echo unos trocitos. Menuda voracidad, comen mucho más rápido de lo que yo puedo partir el pan y me lo intentan quitar de las manos, incluso una se me sube encima, por lo que intento estar lo más alejada posible del precipicio.

Ya me imaginaba los titularesde la prensa: "Despeñada en la ruta del Cares tras intento de robo de merienda por tres voraces cabras".


Cuando termino de darles el trozo de pan pasa una pareja y las cabras se van tras ellos en un nuevo intento de conseguir comida. Unos minutos después veo que están suficientemente alejadas y decido continuar con mi intento de merendar. Recupero el Kinder Bueno de mi bolsillo y al empezar de nuevo a abrirlo veo que las tres cabras se paran en seco, levantan sus orejas, dan la vuelta y empiezan a correr hacia mí. Al momento tengo de nuevo a las 3 cabras a mi lado en un nuevo intento de robo del Kinder.

Como todavía me quedaba un trozo de pan se lo doy también y aprovecho para hacerles unas fotos y un video.

Al final desisto de tomar el Kinder allí, recogo mis cosas en la mochila, vuelvo a coger los bastones y me alejo del lugar donde están las cabras.

Un kilómetro después me paro, levanto la vista, miro bien por los alrededores, me aseguro de que no hay ninguna cabra cerca, y esta vez sí, abro por fin el Kinder y disfruto de mi merienda.

Moraleja: "Si de verdad quieres merendar nunca lo hagas cerca de una cabra o será ella la que meriende".



Bromas aparte, en la ruta del Cares podemos disfrutar (o sufrir si lo que intentamos es comer) la compañía de numerosas cabras. Incluso vimos a dos pequeños cabritillos haciendo malabares sobre sus patas por los bordes del precipicio y subiendo por laderas imposibles. Hay que tener cuidado si están por encima de nuestras cabezas porque a veces desprenden piedras y tener la precaución de no estar muy cerca del borde del precipicio si está alguna cerca. Por lo demás, son muy simpáticas.

Este es el VIDEO donde podéis ver lo que pasa si intentáis abrir un Kinder en presencia de 3 cabras.