martes, 30 de junio de 2009

De Poncebos a Bulnes (28-06-2009)


La segunda ruta de senderimo que he hecho en Asturias este fin de semana ha sido la subida a Bulnes desde Poncebos. Comienza en el mismo punto que la ruta del Cares pero en dirección contraria, desde la carretera podemos ver el puente de la Jaya que tenemos que cruzar, una cabaña y las zetas que realiza el camino en esta primera parte de la subida.


La duración es de aproximadamente 1 hora y cuarto, y unos 4 km de longitud para salvar los 400 de desnivel existentes entre Poncebos y Bulnes. Esta ruta ha sido la utilizada durante siglos por los habitantes de Bulnes, que es el único pueblo de Asturias que no tiene acceso por carretera, y sólo es posible acceder a él caminando o a través del funicular que sale también desde Poncebos (inaugurado en el año 2001).


La ruta asciende por el canal del Texu y aunque el camino es bastante bueno, hay que estar atento para no tropezar o resbalar con las pulidas piedras (especialmente si llueve). Los dos peligros que tiene nos vienen por ambos lados: posibles desprendimientos de rocas (muchas veces ayudados por alguna de las simpáticas cabras de la zona) y caídas por el precipicio.

Tras varias paradas para descansar y hacer fotos llegamos a un desvio a la izquierda, hacia Bulnes de Arriba y el Jou de los Cabrones, pero nosotras seguimos hacia Bulnes de Abajo.

En seguida alcanzamos la entrada del funicular y un camino apto para todos los públicos y en ligero ascenso nos conduce en unos 10 minutos hasta Bulnes de Abajo.

Como la ruta hasta allí era corta quería hacer algo más para aprovechar el día, aunque no lo había llevado preparado y no sabía exactamente que más podíamos hacer. Decidimos seguir un cartel que indicaba "Ruta de la Reconquista. Mirador del Pico Urriellu 10'. Collado de Pandébano 1:15".

Tras unos 10 minutos de subida llegamos al mirador y podemos contemplar el Pico Urriellu, más conocido como Naranjo de Bulnes, y hacerle unas fotos. Yo había estado hace 4 años en Bulnes, pero el día estaba nublado y me fuí sin ver el Naranjo, así que esta vez era la primera vez que le veía.


Para intentar verlo todavía un poco más cerca seguimos ascendiendo por la Ruta de la Reconquista, un camino de piedras al lado de riachuelos y lleno de tábanos de los que recibí algún que otro "picotazo". Después de una hora subiendo entre árboles y sin conseguir llegar a nada en concreto decidimos que ya habíamos hecho bastante ejercicio y regresamos a Bulnes donde nos tomamos un refresco en una terracita.

Haciendo esta ruta se puede uno imaginar la dura vida de los habitantes de Bulnes, que tenían que subir y bajar continuamente por este camino, cargados con sus enseres, animales y enfermos.

La ruta es impresionante y los alrededores de Bulnes propicios para realizar varias rutas quedandose a dormir en alguno de los refugios de la zona.

Me han quedado pendientes para la próxima un par de cosillas:
  1. Ir hasta el refugio de Vega de Urriellu y hacer noche allí para ver el Naranjo lo más cerca posible.
  2. Hacer la Ruta de la Reconquista de Covadonga a Cosgaya. Cuenta la leyenda que por ella huyó un ejercico de árabes tras ser derrotados por don Pelayo. Son 58 km y se pueden hacer en 2-3 etapas.
Hace ya años que tengo ganas de hacer alguna ruta de senderismo de varios días, con mochila grande, saco y quedándome a dormir en refugios. A ver si ahora que me han regalado la mochila para el camino de Santiago me animo y animo a alguien para hacer alguna ruta de varios días caminando.

Este fin de semana asturiano ha hecho que me vuelva a picar el gusanillo del senderismo en la alta montaña. Espero volver pronto.
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VIDEO con imágenes de la ruta:


lunes, 29 de junio de 2009

Las cabras del Cares


Si hay algo que he aprendido haciendo la ruta del Cares es que nunca hay que sacar la merienda si hay una cabra por los alrededores (y mucho menos si hay tres).

Estábamos ya en los últimos kilómetros de la ruta del Cares cuando decidimos hacer una parada para descansar y comer algo. Vimos una zona donde el camino se ensanchaba y decidimos parar ahí. A unos 50 metros había tres cabras subidas a una tapia y dos senderistas dándoles algo de comer.

Dejo la mochila en el suelo y saco de ella un Kinder Bueno, lo empiezo a abrir y de repente me siento observada. Veo a las tres cabras que han saltado la tapia y se dirigen hacia mí. Me intentan quitar mi Kinder Bueno y yo a duras penas consigo esconderlo en mi bolsillo. Como me había sobrado pan de la comida decido compartirlo con ellas, pero cuando lo intento sacar de la mochila las tres cabras intentan meter sus cabezas en la mochila a ver que pueden apañar. Depués de una pequeña disputa con las cabras recupero mi mochila, saco el pan y les echo unos trocitos. Menuda voracidad, comen mucho más rápido de lo que yo puedo partir el pan y me lo intentan quitar de las manos, incluso una se me sube encima, por lo que intento estar lo más alejada posible del precipicio.

Ya me imaginaba los titularesde la prensa: "Despeñada en la ruta del Cares tras intento de robo de merienda por tres voraces cabras".


Cuando termino de darles el trozo de pan pasa una pareja y las cabras se van tras ellos en un nuevo intento de conseguir comida. Unos minutos después veo que están suficientemente alejadas y decido continuar con mi intento de merendar. Recupero el Kinder Bueno de mi bolsillo y al empezar de nuevo a abrirlo veo que las tres cabras se paran en seco, levantan sus orejas, dan la vuelta y empiezan a correr hacia mí. Al momento tengo de nuevo a las 3 cabras a mi lado en un nuevo intento de robo del Kinder.

Como todavía me quedaba un trozo de pan se lo doy también y aprovecho para hacerles unas fotos y un video.

Al final desisto de tomar el Kinder allí, recogo mis cosas en la mochila, vuelvo a coger los bastones y me alejo del lugar donde están las cabras.

Un kilómetro después me paro, levanto la vista, miro bien por los alrededores, me aseguro de que no hay ninguna cabra cerca, y esta vez sí, abro por fin el Kinder y disfruto de mi merienda.

Moraleja: "Si de verdad quieres merendar nunca lo hagas cerca de una cabra o será ella la que meriende".



Bromas aparte, en la ruta del Cares podemos disfrutar (o sufrir si lo que intentamos es comer) la compañía de numerosas cabras. Incluso vimos a dos pequeños cabritillos haciendo malabares sobre sus patas por los bordes del precipicio y subiendo por laderas imposibles. Hay que tener cuidado si están por encima de nuestras cabezas porque a veces desprenden piedras y tener la precaución de no estar muy cerca del borde del precipicio si está alguna cerca. Por lo demás, son muy simpáticas.

Este es el VIDEO donde podéis ver lo que pasa si intentáis abrir un Kinder en presencia de 3 cabras.


Ruta del Cares, Poncebos-Caín-Poncebos (27-06-2009)


Este fin de semana he ido a Asturias a hacer un par de rutas de senderismo, una de ellas la ruta del Cares, la ruta más conocida y transitada de los Picos de Europa. Ha sido mi tercera vez en el Cares y creo que ha sido la vez que más he disfrutado con los paisajes y que más fotografías he hecho.

La verdadera ruta del Cares comienza en Poncebos (Asturias) y termina en Posada de Valdeón (León), pero por su largura (21 km) sólo se podría realizar si nos llevan y nos van a recoger, si van dos grupos con dos coches comenzando cada uno en un extremo y se intercambian las llaves en medio, o pegándose un "palizón" de 42 km. Asi que nosotras fuímos de Poncebos a Caín (12 km) y vuelta por el mismo camino, que es la parte más bonita de toda la ruta. Lo peor el tener que volver por el mismo sitio, pero así apreciamos la belleza de la ruta andando en las dos direcciones.

El coche lo dejamos en un aparcamiento que hay al lado del funicular a Bulnes porque llegamos pronto y había sitio, pero si se llega tarde no queda más remedio que dejarlo en cualquier hueco que encontremos en la carretera entre el funicular y el comienzo de la ruta.

La dificultad de la ruta es baja, lo puede hacer gente poco preparada, aunque hay una subida nada más salir de Poncebos que a más de uno va a obligar a parar para tomar aire. Una vez pasada esa subida se baja parte de lo subido y ya es practicamente llana. El sendero con piedras sueltas en gran parte del recorrido, está en muy buen estado y no tiene pérdida. A pesar de su baja dificultad hay que tener en cuenta que es una ruta de alta montaña, hay que ir bien equipado, tener cierta forma física y estar atentos para no resbalar (especialmente si llueve) ni tropezar puesto que gran parte de la ruta trascurre entre la pared y un precipio al otro lado. También hay peligro de desprendimientos. Vamos, que aunque es sencilla no es un paseo por la playa y hay que tomar ciertas precauciones. Son varias las personas que han perdido la vida en ella (por golpes de calor, desprendimientos...) y numerosas las que han tenido que ser rescatadas por diversos motivos.


La ruta del Cares es un desfiladero originado por el río Cares, al que se le excavó en la roca a principios del siglo XX la actual ruta que se mejoró en los años 40 del mismo siglo. Paralelo a la ruta podemos ver a veces el canal del Cares, realizado entre 1915-1921, y en numerosas ocasiones podemos ver como el canal desaparece en la montaña para volver a aparecer a veces cientos de metros después.

La propia ruta va en varias ocasiones incrustada en la montaña a través de tuneles pero con "ventanas" abiertas al exterior que nos permiten ver sin dificultad. También hay varios puentes por los que cruzamos el rio de una orilla a la otra. Y sobre todo, mucha, mucha gente, de todas las edades y en los dos sentidos (he leído que en hay días en verano que puede llegar a haber hasta 5000 personas haciendo la ruta).



El tiempo estimado para ir de Poncebos a Caín es de unas 3 horas, aunque yo he tardado bastante más debido a las numerosas paradas que hice para las fotos y vídeos. Es una ruta para hacer sin prisa y disfrutando del paisaje.

Una vez en Caín podemos tomar algo en alguno de los numerosos bares y restaurantes, comprar algo en los supermercados o simplemente tumbarnos en la campa a comer el bocata que llevamos en la mochila. Cualquier cosa allí tras la caminata nos sabrá a gloria.

Después de comer y un descansar nos toca volver de nuevo a deshacer los 12 km hasta Poncebos para recoger el coche.
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Decir que aunque la ruta está prohibida en btt vimos varios bikers haciéndola. A mi en esta época con tanta gente e incluso niños que la hacen andando me parece una temeridad, tanto por la seguridad del ciclista como de los caminantes.
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Un VIDEO de la ruta: