miércoles, 18 de noviembre de 2009

SENDERISMO: Ucieda PRS-111 Ruta de los puentes (15-11-09).




TRACK GPS: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=618934.

INFORMACIÓN BÁSICA:

- Longitud: 15 km (en el track sale algo más porque a media ruta hicimos un pequeño desvío siguiendo otra ruta marcada, y volvimos sobre nuestros pasos).
- Desnivel acumulado: 550 metros.
- Dificultad: Baja. Al principio y al final es pista en buen estado. El resto sendero por el bosque sin mayor dificultad que alguna zona con agua.


El domingo tocó ruta de senderismo. En principio y para tener un día relajado elegí algo en teoría sencillo: 15 km, todo por pista y sendero sencillo, y con poco desnivel. Luego en la práctica no me resultó tan sencillo como en un principio pensé que iba a ser.

Quería hacer una ruta desde Ucieda y buscando información en internet encontré una ruta para el gps que llamaban "la ruta de los puentes". En Ucieda ya había estado un par de veces hace unos años (en la "fiesta del cocido" que se celebra en la campa de Ucieda el primer domingo de septiembre), y en ambas había aprovechado para caminar por la zona pero sin rumbo fijo, sin ir a ningún sitio en concreto y dando la vuelta cuando me parecía. Esta vez quería ir con algo "preparado".

El día amaneció lloviendo, pero daban que el tiempo iba a mejorar así que decidimos ir. Dejamos el coche en la campa de Ucida y siguiendo el gps empezamos a caminar. En unos metros encontramos carteles señalizando dos caminos de pequeño recorrido, el PRS-111 "Ruta de los puentes" y el PRS-112 "Ruta de Hayacorva". Tengo que decir que el recorrido está perfectamente señalizado en todos los cruces y que se puede hacer sin gps ni mapa con toda tranquilidad. Aunque el primer cartel la nombra como "Ruta de los puentes" y con este nombre es conocida, el resto de carteles la señalan como "Monte río de los Vados. Sendero de Rozas. SL-R1".



Ya desde el primer momento pudimos obtener bonitas imágenes de los bosques en otoño, con el colorido y las hojas caídas que les dan un encanto especial. Si encima nos encontramos al lado de un río el agua contribuye a aumentar la belleza del paisaje.



La primera parte de la ruta discurre por una pista en buen estado en continuo ascenso. Esta pista sube al Moral y por ella discurren unos km de la prueba del Soplao. Miedo me dan las primeras rampas para subirlas con la bici, andando se podía apreciar bastante desnivel así que en bici... A ver si puedo ir pronto un día con la bici y hacer la subida completa al Moral, que esta y Venta Vieja son las que me faltan por conocer de todo el recorrido del Soplao.



Después de unos km de subida nos encontramos el desvío que nos mete por el bosque. Allí empieza un bonito y divertido sendero lleno de hojas en la época en la que estamos, y con algunos tramos embarrados debido a la lluvia de los días previos.



Justo cuando llegamos al primer puente se me acaba la batería de la cámara. No había llevado la de repuesto así que a guardarla y dejar las fotos para la próxima vez, que seguro que la habrá.



El sendero durante varios km va llaneando con pequeñas subidas y bajadas, en las que se atraviesan numerosos puentes sobre los riachuelos.

A mitad de camino aparecía una señalización de otra ruta, que decidimos seguir durante un rato. Vimos una pequeña cabaña cuyo nombre no recuerdo, y viendo que aparentemente no llegábamos a ningún lado decidimos volver sobre nuestros pasos y retomar nuestra ruta.

Tras el sendero una pista muy bonita nos baja de nuevo hasta la campa de Ucieda.

Los primeros 7 km los hice bien, a partir de ahi empezaron los problemas. Primero comencé a notar los cuadriceps muy cargados, las piernas muy pesadas y finalmente aparecieron las agüjetas. La ruta en bici del día anterior me estaba pasando factura. Terminé con las piernas muy doloridas y cansadas, menos mal que era una ruta corta y fácil.



¿Y ESTA RUTA EN BICI?: Mi primera impresión en el sendero fue que no (la pista se haría sin mayor problema que el desnivel a superar). Pero cual fue mi sorpresa al encontrar rodadas de dos bicicletas en varias zonas del camino. Hay zonas del sendero fáciles, otras complicadas pero aparentemente ciclables , y otras imposibles. Hay tramos que habría que hacer con la bici a cuestas (literalmente).

Edito la entrada porque en la estupenda página de Cantabria en bici han hecho y descrito la ruta. Confirmado: se puede hacer en bici. http://cantabriaenbici.es/otono2009/104-ruta.html.

domingo, 15 de noviembre de 2009

BTT: Con los Pisteros de Maliaño al Caballar (14-11-09).




TRACK GPS DE LA RUTA: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=616729.

INFORMACIÓN BÁSICA:

- Longitud: 64 desde Maliaño, 75 desde Peñacastillo.
- Desnivel acumulado: 760 m.
- Dificultad: Moderada. Las primeras rampas de ascensión al Caballar tienen bastante pendiente y hay que estar muy en forma para subirlas encima de la bici. A tener en cuenta también la longitud.

Este sábado después de casi un mes sin poder coger la mtb debido unos días al mal tiempo y otros al trabajo y compromisos familiares, por fin pude salir al monte.

Con alguno de mis compañeros del grupo de novat@s fui a la ruta que organizaban los Pisteros de Maliaño por el Caballar.



Al Caballar ya he ido en 3 ocasiones anteriores, pero siempre por distintos caminos. Es un monte que ofrece diferentes posibilidades para entrenar bajadas, subidas, más fáciles, más duras, cortafuegos...

Después del carril bici los Pisteros nos enseñaron un camino que no conocía y que sirve para enlazar con Sarón sin tener que salir a la carretera general que tanto tráfico lleva siempre. Lo malo de este camino es que tiene varias cuestas empinadas, pero también nos sirve para calentar antes de llegar al Caballar.



En esta ocasión la subida al Caballar la hicimos por las rampas más duras, que en otras ocasiones había recorrido en sentido contrario, es decir bajando. Recuerdo que la primera vez que bajé por allí alguien comentó que había gente que la hacía al revés, y yo dije: "Imposible, por aquí es imposible subir". El sábado comprobé que no hay casi nada imposible. A mi todavía me falta para poder hacer toda la subida montada en la bici y sin parar, pero los más fuertes la subieron sin grandes problemas.



Una vez superadas las duras rampas del inicio, la subida se suaviza, y tras unos km de pequeñas subidas y bajadas, una rápida bajada nos conduce al carril bici de Puente Viesgo que nos lleva de vuelta a Sarón. Desde allí Rami y yo volvimos por la carretera general pues se nos hacía tarde, y así nos ahorramos alguna que otra cuesta.



La ruta la terminé bien. En total desde mi casa me salieron 75 km que es casi el doble de lo que suelo hacer habitualmente. La media fueron 15 km hora que también es más de lo que suelo hacer habitualmente, 10 km hora. El desnivel no fue mucho y casi la mitad de la ruta es por carril bici así que no me encontraba cansada y sólo tuve alguna pequeña molestia por el sillín. Al día siguiente, en una ruta que había preparado de senderismo era cuando iba a pagar el "exceso" de la ruta con los Pisteros.

Agradecer a los Pisteros la ruta, y la paciencia con los que vamos más despacio.






ANÉCDOTA PERRUNA DE LA JORNADA:

Nunca antes habían estado mi pierna y mi brazo izquierdos dentro de las fauces de un bicho tan grande.



En una subida antes de llegar al Caballar había un perro enorme en una finca detrás de una valla. No ladraba y movía la cola amistosamente. Uno a uno fueron pasando mis compañeros y el perro cada vez se acercaba más a la valla. Justo cuando voy a pasar yo, Ruben iba delante mío llama al perro y este obediente pasa por debajo de la valla y sale al camino. Como se movía lentamente y no ladraba decidí pasar a su lado sin apearme de la bici. El perro cada vez más cerca y justo cuando estoy pasando a su lado se agacha y mete mi pierna izquierda en su boca. Aunque se le veía en plan juguetón intenté no mover esa pierna y parar echando a tierra la otra, no fuera a ser que apretará más de lo debido y parte de mi gemelo se quedara entre sus colmillos. En cuanto paré levantó la cabeza, le acaricié y se me empezó a echar encima y a juguetear "mordisqueando" mi brazo. Me era imposible avanzar porque con la mano derecha llevaba la bici y con la izquierda intentaba apartar al perro, pero no había forma. Por fin Ruben, tras las consiguientes risas, llamó a los demás que bajaron y entretuvieron al perro. Como bien dijo Ruben, parecía "el abrazo del oso".

Como secuela del "ataque": La manga de la chaqueta llena de babas. Nada que una lavadora no pueda solucionar.

Si es que estas cosas me pasan a mi por ir siempre la última. Tendré que esforzarme para dejar de ser el farolillo rojo.



En la foto sale Rami con el perrillo. A mi que soy más bajita me llegaba la cabeza del perro casi al hombro, y medio brazo mio entraba en su boca. No me quiero ni imaginar lo que debe ser que un perro así venga en plan agresivo. Espero que nunca me pase.

jueves, 12 de noviembre de 2009

El colmo de la GLOBERÍA: Pinchar en el rodillo.



Hace unas semanas me he autoregalado un rodillo.

El invierno pasado hizo tan malo que desde octubre hasta abril no cogí la bici ni un solo día. Con el mal tiempo me vuelvo muy perezosa, que si hoy hace frío, que si hoy llueve, que si hoy hay mucho viento, que si los días son cortos y las tardes no dan para nada... Todo son excusas a la hora de salir y coger la bici.

Así que este año me he comprado un rodillo para tener garantizado el hacer algo de "bici" aunque el invierno venga muy crudo y la pereza pueda conmigo. Si bien es verdad que este invierno tengo algo que el año pasado no tenía: amig@s y compañer@s de rutas y eso siempre ayuda a la hora de salir.

El caso es que he instalado el rodillo en el salón con la bici de paseo que ya no uso, y algunos días mientras veo la tele en vez de dormitar en el sofa y perderme el final de la película, me siento en la bici y pedaleo. Todo son VENTAJAS: hago ejercicio, consigo ver la peli entera sin dormirme y encima creo que este invierno ahorraré calefacción, como el piso es pequeño con todo el calor que genero se calienta.

Hace dos días empiezo a dar pedales y al ir aumentando la resistencia en el mando del manillar veo que nada, que aquello no iba. Me bajo pensando que tengo algo mal colocado y cual es mi sorpresa cuando veo que lo que pasa es que tengo la rueda trasera sin aire. Cojo la bomba, inflo la rueda y me pongo a pedalear de nuevo, perdiendo de nuevo todo el aire en apenas un minuto. Conclusión: Habré pinchado.


Quito la bici del rodillo, desmonto la rueda, suelto el neumático y saco la cámara. Inflo un poco y en seguida localizo el pinchazo, así que pegamento, parche y todo solucionado. Y a volver a montarlo todo de nuevo.

Todo este rollo para contar que he pinchado en el salón de mi casa y con la bici en el rodillo, algo que pensaba era imposible. Llevaba varias semanas sin sacar la bici a la calle y ya la había utilizado varios días en el rodillo, así que no creo que fuera un pincho que tuviera ya clavado. Tampoco localizé ningún pincho en la cubierta.



Tendré que interrogar a mis gatas, no vaya a ser que alguna esté utilizando las cubiertas como rascador para afilarse las uñas.


NOTA POSITIVA: Es la primera vez que pincho con ruedas finas, así que me ha llevado bastante tiempo desmontar la cubierta y sacar la cámara (me costó mucho más que con la mtb). Por suerte he podido practicar todo tranquilamente en el calor del hogar. Para la próxima ya puedo espabilar, que como pinche en carretera y tarde tanto en cambiar una cámara...