lunes, 29 de junio de 2009

Ruta del Cares, Poncebos-Caín-Poncebos (27-06-2009)


Este fin de semana he ido a Asturias a hacer un par de rutas de senderismo, una de ellas la ruta del Cares, la ruta más conocida y transitada de los Picos de Europa. Ha sido mi tercera vez en el Cares y creo que ha sido la vez que más he disfrutado con los paisajes y que más fotografías he hecho.

La verdadera ruta del Cares comienza en Poncebos (Asturias) y termina en Posada de Valdeón (León), pero por su largura (21 km) sólo se podría realizar si nos llevan y nos van a recoger, si van dos grupos con dos coches comenzando cada uno en un extremo y se intercambian las llaves en medio, o pegándose un "palizón" de 42 km. Asi que nosotras fuímos de Poncebos a Caín (12 km) y vuelta por el mismo camino, que es la parte más bonita de toda la ruta. Lo peor el tener que volver por el mismo sitio, pero así apreciamos la belleza de la ruta andando en las dos direcciones.

El coche lo dejamos en un aparcamiento que hay al lado del funicular a Bulnes porque llegamos pronto y había sitio, pero si se llega tarde no queda más remedio que dejarlo en cualquier hueco que encontremos en la carretera entre el funicular y el comienzo de la ruta.

La dificultad de la ruta es baja, lo puede hacer gente poco preparada, aunque hay una subida nada más salir de Poncebos que a más de uno va a obligar a parar para tomar aire. Una vez pasada esa subida se baja parte de lo subido y ya es practicamente llana. El sendero con piedras sueltas en gran parte del recorrido, está en muy buen estado y no tiene pérdida. A pesar de su baja dificultad hay que tener en cuenta que es una ruta de alta montaña, hay que ir bien equipado, tener cierta forma física y estar atentos para no resbalar (especialmente si llueve) ni tropezar puesto que gran parte de la ruta trascurre entre la pared y un precipio al otro lado. También hay peligro de desprendimientos. Vamos, que aunque es sencilla no es un paseo por la playa y hay que tomar ciertas precauciones. Son varias las personas que han perdido la vida en ella (por golpes de calor, desprendimientos...) y numerosas las que han tenido que ser rescatadas por diversos motivos.


La ruta del Cares es un desfiladero originado por el río Cares, al que se le excavó en la roca a principios del siglo XX la actual ruta que se mejoró en los años 40 del mismo siglo. Paralelo a la ruta podemos ver a veces el canal del Cares, realizado entre 1915-1921, y en numerosas ocasiones podemos ver como el canal desaparece en la montaña para volver a aparecer a veces cientos de metros después.

La propia ruta va en varias ocasiones incrustada en la montaña a través de tuneles pero con "ventanas" abiertas al exterior que nos permiten ver sin dificultad. También hay varios puentes por los que cruzamos el rio de una orilla a la otra. Y sobre todo, mucha, mucha gente, de todas las edades y en los dos sentidos (he leído que en hay días en verano que puede llegar a haber hasta 5000 personas haciendo la ruta).



El tiempo estimado para ir de Poncebos a Caín es de unas 3 horas, aunque yo he tardado bastante más debido a las numerosas paradas que hice para las fotos y vídeos. Es una ruta para hacer sin prisa y disfrutando del paisaje.

Una vez en Caín podemos tomar algo en alguno de los numerosos bares y restaurantes, comprar algo en los supermercados o simplemente tumbarnos en la campa a comer el bocata que llevamos en la mochila. Cualquier cosa allí tras la caminata nos sabrá a gloria.

Después de comer y un descansar nos toca volver de nuevo a deshacer los 12 km hasta Poncebos para recoger el coche.
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Decir que aunque la ruta está prohibida en btt vimos varios bikers haciéndola. A mi en esta época con tanta gente e incluso niños que la hacen andando me parece una temeridad, tanto por la seguridad del ciclista como de los caminantes.
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Un VIDEO de la ruta:


jueves, 25 de junio de 2009

BTT de Torrelavega a Santa Justa y San Telmo (24-06-2009)




INFORMACIÓN BÁSICA:

- Longitud: 42 km.
- Desnivel acumulado: 800 metros.
- Tiempo empleado: 4 horas.
- Dificultad: baja, salvo el rompepiernas que suponen las continuas subidas y bajadas.
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En esta ocasión, a propuesta de Lahood del forocantabriamtb que se ofreció a preparar ruta y hacer de anfitrión, nos desplazamos a Torrelavega.

Quedamos para salir en el apedadero de SierraPando, lugar apropiado para quedar por la facilidad para dejar allí el coche; el problema fue que los que no conocíamos la zona tuvimos alguna dificultad para encontrarlo porque no veíamos el desvío por detrás de la gasolinera de Repsol.

La mayor parte de la ruta discurre por caminos y carreteras sin mayor complicación que el desnivel a superar, excepto una pequeña zona de sendero en las inmediaciones de San Telmo y Santa Justa (solo los mas valientes se atrevieron a bajar subidos en la bici).

No puedo describir la ruta paso a paso porque no conozco bien los caminos ni los pueblos por los que pasamos y seguro que metería la pata (los que quieran verlo mas atentamente pueden descargar la ruta para gps y verlo en google earth).

Si voy a hacer mención sobre lo que me pareció más interesante y bonito.

- Un camino de la primera parte de la ruta que va paralelo al rio Saja.


- Una iglesia que dejamos a la derecha en una subida y que creo es la Iglesia románica de Santiago en Ongayo.


- La costa, donde podemos observar el paredón de San Telmo y la ermita de Santa Justa, entre las playas de El Sable y Santa Justa.

Foto de lahood del forocantabriamtb


- Santillana del Mar, donde nos dimos un paseo por el casco viejo (sufriendo en nuestras carnes su adoquinado) y pasamos junto a la Colegiata.

Foto de lahood del forocantabriamtb


EL PAREDÓN DE SAN TELMO:

Se ubica en un promontorio costero, sobre el acantilado bajo el que se esconde la ermita de Santa Justa, sirviendo de limite divisorio entre los puebles de Tagle y Ubiarco, al ser un promontorio natural que separa las playas de El Sable de Tagle y Santa Justa de Ubiarco.

Al lugar se le conoce como "Mota Justa" y es uno de los sitios que conforman el complejo defensivo costero. Este nombre le viene por la situación elevada en que está ubicada la torre medieval de planta cuadrada, pues "mota" significa "eminencia de poca altura", y, desde antiguo, a esta mota se le ha denominado como atalaya de San Telmo.

En nombre de San Telmo ha convivido con el de Santa Justa desde la época medieval al atribuirse a San Telmo un milagro por el cual salvó a varios pescadores del naufragio, en esta costa, cuando se dirigían en peregrinación a Santiago de Compostela.

Como curiosidad decir que allí se rodaron escenas de la película "El invierno de las anjanas", de 1999, y protagonizada por Eduardo Noriega y Elena Anaya.

Foto de Pedrot del forocantabria mtb.


ERMITA DE SANTA JUSTA:

Se ubica bajo el paredón de San Telmo y en ella se venera a las santas Justina y Rufina. Es uno de los lugares de culto mas antiguos de la costa cantábrica, apuntándose como lugar de culto de los primeros cristianos que, huyendo de la invasión árabe se asentaron en este entorno, depositando las reliquias de los santos en la cueva.

A lo largo de los años, numerosos peregrinos de la comarca acudían el día de la fiesta en peregrinación a la ermita para orar y venerar a las santas, pues eran consideradas como muy milagreras. Era tradición el recorrer de rodillas la parte posterior del altar.

La tradición dice que el lunes siguiente al domingo del Corpus, Ubiarco celebra la festividad de Santa Justa "La Grande", venerando culto a la talla que habita la ermita de Santa Justa, y que solo se abre al culto de la santa dos veces al año, en esta ocasión y en la celebración de Santa Justa "La Chica" que tiene lugar el 19 de Julio.

Si alguien esta interesado en mas información sobre Ubiarco, Santa Justa o San Telmo:

http://www.posadasantelmo.com/documentos/ubiarco/ubiarco.html.


SANTILLANA DEL MAR:

Es una museo vivo de una villa medieval desarrollada en torno a la Colegiata de Santa Juliana.

La Villa de Santillana del Mar es toda ella Conjunto Histórico Artístico desde 1943. El casco histórico está formado por construcciones homogéneas de piedra, en su mayor parte de los siglos XIV al XVIII.

La Colegiata es el monumento religioso mas importante del románico en Cantabria y fue en su origen un monasterio, cuya fecha de fundación se desconoce. Legendariamente se atribuye a unos monjes del siglo IX el que se llevaran las reliquias de Santa Juliana a este lugar, levantando una ermita y un monasterio. El monasterio se transformo en Colegiata en el s. XII, época en la que se edifica el templo actual.

Para mas información sobre Santillana:

http://www.santillana-del-mar.com/espanol/index.htm

http://www.cantabriamunicipios.es/portal/page?_pageid=84,1&_dad=portal&_schema=PORTAL

http://www.cantabriajoven.com/santillana/

martes, 23 de junio de 2009

Mi odisea con los pedales automáticos.


Hace 3 años cuando compre mi primera bici de montaña fui a hacer una ruta con unas amigas que llevaban pedales automáticos. Dije totalmente convencida que yo nunca los pondría, que total para lo que yo iba a hacer no los necesitaría.
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Hace 2 meses, tras casi 3 años cogiendo muy poco la bici, me decidí a tomarme de una vez en serio esto de la bicicleta de montaña porque sino no iba a mejorar nunca. Así que empecé a quedar con gente del forocantabriamtb para hacer rutas.

La primera ruta la hice con Ivi y fue por la costa de Somo a Langre. Tenía que ir rápido para seguirle, y con las continuas subidas y bajadas por el sendero costero vi como los pies se me iban continuamente de los pedales. Esa fue la primera vez que pensé: "esto con los automáticos no me pasaría".

Luego cuando empecé a salir con más gente y comprobé que yo era el único bicho raro que iba con pedales normales, me lo empecé a plantear en serio. Empecé a investigar tipos de pedales automáticos y decidí coger unos mixtos, para poder desengancharme e ir normal. Se los intenté poner a la bici vieja, pero tuve un "problema técnico" (casi me cargo la biela) y tuve que dejarle los antiguos.

Cuando me compré la bici, como venía sin pedales le llevé al tendero los pedales mixtos y se los pusó. Con ellos he estado varias semanas, pero sin poner las calas en la zapatilla, hasta hace una semana. Monté las calas pero salí varios días con otras zapatillas por miedo a que se engancharan y no saber soltarlas. Mientras tanto estuve ensayando en el pasillo de casa, primero no me podía enganchar, luego no me podía soltar.... Todo un show digno de ver (un día estuve media hora intentando sacar la zapatilla sin mi pie del pedal).

Después del campeonato de Zaragoza decidí poner también automáticos en la bici de carretera, pero unos de montaña para utilizar las mismas calas y las mismas zapatillas. Compré unos pedales automáticos y una plataforma para adaptarle, y esta vez si que fui capaz de montar yo misma los pedales.

En este punto tenía ya las dos bicis con los pedales automáticos, pero seguía sin ponerme las zapatillas con las calas, o sea que seguía sin avanzar mucho.

Hace 2 días harta ya de utilizar las zapatillas de deporte con su suela fina, decidí utilizar las zapatillas con las calas, pero sin engancharme. Para evitarlo forré con plástico los pedales, pensé "así no me engancharé". Que equivocada estaba. En la primera cuesta al hacer fuerza con el pie derecho oigo un "click" y me digo: "ya la he liado, a ver como me suelto ahora", pero como sólo era un pie me pude soltar sin muchos problemas. Visto que el plástico no servía de mucho lo retiré y mis compañeros de ruta me pusieron los pedales lo más flojo posible para desengancharme con más facilidad.
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Luego me pasé toda la ruta enganchando y desenganchando a ratos, y como no, tuve una caída tonta y sin consecuencias (salvo un pequeño hematoma en el muslo, uno más de tantos). Ya me han dicho que me todavía me faltan unas cuantas.

Hoy he ido al circuito de Parayas con la bici de carretera a entrenar lo de los pedales, y muy bien, no tiene nada que ver ir por asfalto, que no echas tanto el pie a tierra, a ir por monte y caminos irregulares donde lo echo muchas veces, demasiadas todavía.

Así que ahí ando, quitándole el miedo y descubriendo la maravilla que todo el mundo dice que es lo de los automáticos. Poco a poco, a ver cuantas caidas me faltan todavía.